Con la llegada del mes de abril, este martes quedó vencido el congelamiento en las dietas de los senadores que había dispuesto la vicepresidenta Victoria Villarruel el pasado enero. Según pudo saber MDZ, la titular de la cámara alta no piensa intervenir con una nueva prórroga y delegó la discusión en los bloques, que de no tomar cartas en el asunto pasarían a cobrar desde mayo una base de alrededor de $9 millones en bruto. En abril de 2024, los senadores aprobaron un proyecto de resolución donde se asignaron un total de 13 dietas anuales equivalentes, cada una de ellas, a 2.500 módulos, más un adicional de 1.000 módulos por gastos de representación y 500 módulos de adicional por desarraigo. El valor del módulo será el equivalente al que perciben los empleados legislativos. De esa manera, los legisladores no solo se otorgaron una suerte de aguinaldo a fin de año, sino que engancharon sus aumentos a las paritarias de los empleados del Congreso. Así, el módulo que se usa como unidad de medida para calcular sus sueldos pasaría de un valor de $1.838 a $2.225. Si se calculan los mencionados adicionales, el recibo en bruto de un senador pasaría de los actuales $7 millones a rondar los $9 millones, según el caso Sin embargo, luego de que los empleados del Palacio Legislativo recibieran un nuevo aumento, la presión de la opinión pública por una mayor austeridad para la dirigencia política en el marco de la crisis económica motivó que los senadores determinaran el 22 de agosto suspender los aumentos hasta el 31 de diciembre.  En medio de presiones por parte del Ejecutivo, incluido el propio presidente, finalmente Victoria Villarruel prorrogó la medida en enero vía resolución con el apoyo de varios bloques cuando el Congreso se encontraba en receso. Sin embargo, ante el nuevo aumento que se avecina, eso no volvería a suceder.