
El Gobierno recurre al Tribunal del Mar y pide suspender la explotación petrolera en Malvinas
Tras caducar la intimación de dos semanas enviada al Reino Unido, Cancillería pedirá medidas cautelares que frenen la actividad hidrocarburífera en la cuenca norte.
El ultimátum de dos semanas otorgado por el gobierno de Javier Milei al Reino Unido para detener de forma inmediata las actividades del proyecto petrolero Sea Lion en las Islas Malvinas venció este lunes. Sin una respuesta satisfactoria por parte de Londres, la Casa Rosada dio inicio a una nueva y decisiva fase en el reclamo diplomático y legal argentino.
El Ministerio de Relaciones Exteriores, bajo la conducción del canciller Pablo Quirno, en coordinación con la Procuración del Tesoro encabezada por Sebastián Amerio, avanza esta semana en la formalización de un pedido de medidas cautelares ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar, con sede en Hamburgo (Alemania), buscando congelar las operaciones offshore mientras se sustancia un arbitraje internacional.
La acción internacional se enmarca en la instrucción firmada el pasado 28 de septiembre por el Presidente, cuando se dispuso activar el procedimiento del Anexo VII de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR).
Entre los aspectos clave del despliegue jurídico destacan:
- Suspensión de actividades: La Argentina busca que el Tribunal imponga medidas provisionales urgentes que obliguen a suspender la exploración y explotación de hidrocarburos en la Cuenca Malvinas Norte.
- Jurisdicción acotada: El reclamo no contempla que el tribunal se pronuncie sobre la soberanía de las islas —competencia ajena a esta sede—, sino sobre el incumplimiento de las obligaciones internacionales de conservación y respeto de los recursos marítimos en áreas disputadas.
- Representación legal: El equipo legal de la Procuración del Tesoro define por estas horas la nómina de letrados que llevarán la causa en Hamburgo, evaluando si la defensa estará a cargo de juristas locales o si se sumará asesoramiento internacional especializado.
Cruce diplomático: el rechazo de Londres y la firmeza argentina
La escalada judicial se desencadena tras el rechazo sistemático del gobierno británico a las advertencias enviadas por la Oficina del Presidente. Desde Londres respaldaron la continuidad del proyecto comercial impulsado por las autoridades ilegítimas del archipiélago, argumentando el derecho a desarrollar recursos económicos en la zona.
Si bien la presentación argentina no detiene automáticamente el proyecto Sea Lion, la decisión de someter el caso al Tribunal del Mar representa una de las ofensivas legales más de mayor envergadura emprendidas por el Estado argentino en los últimos años para frenar la explotación unilateral de recursos naturales en el Atlántico Sur.

