
Londres le responde a la Argentina y anunció nuevas medidas para proteger a la petroleras que operan en Malvinas
El gobierno británico activó la legislación de Protección de Intereses Comerciales para frenar la "coerción económica".
En una clara escalada del conflicto diplomático y legal por el Atlántico Sur, el gobierno de Gran Bretaña anunció una serie de medidas de protección legal e institucional para blindar a las empresas petroleras y firmas británicas que operan en las Islas Malvinas. La decisión adoptada por la administración del primer ministro Andy Burnham busca neutralizar las acciones administrativas y judiciales impulsadas por la Argentina contra el desarrollo del proyecto petrolero Sea Lion.
A través de un comunicado oficial titulado «Las empresas estarán protegidas de la coerción económica argentina», Londres dejó en claro su postura de rechazo a los reclamos impulsados por la gestión de Javier Milei. “Este Gobierno actuará cuando Argentina intente obstaculizar la actividad comercial legítima del Reino Unido”, advirtieron desde el Ejecutivo británico.
El paquete de garantías británicas se fundamenta en la aplicación de la Protección de Intereses Comerciales (Protection of Trading Interests – PTI), un mecanismo legal diseñado para bloquear la efectividad de leyes u ordenamientos que busquen sancionar a firmas por operar en el archipiélago.
Puntos clave del anuncio británico:
- Blindaje jurídico: Proteger a las compañías e inversores de verse obligados a acatar medidas extraterritoriales, sanciones administrativas o acciones judiciales iniciadas en tribunales argentinos.
- Respaldo corporativo: El Foreign Office confirmó que mantendrá un seguimiento estrecho y colaboración directa con las empresas afectadas para ofrecerles apoyo operativo y diplomático.
- Alcance del bloqueo: Subrayaron que «las empresas que invierten en las Islas Malvinas estarán protegidas de las medidas internas argentinas dirigidas a empresas e individuos involucrados en actividades económicas lícitas».
Soberanía económica y la respuesta tras el ultimátum argentino
La reacción de la capital británica se produce inmediatamente después de que caducara el plazo fijado por la Cancillería argentina para suspender las exploraciones en la Cuenca Malvinas Norte y tras el anuncio de acudir al Tribunal Internacional del Derecho del Mar, con sede en Hamburgo.
En su declaración, el gobierno británico ratificó su respaldo irrestricto al gobierno ilegítimo de las islas: “El Reino Unido apoya el derecho de los habitantes de las Islas Malvinas a desarrollar sus recursos naturales para su propio beneficio económico”, remarcaron, enfatizando que cualquier decisión sobre explotación de recursos hidrocarburíferos «es competencia exclusiva del Gobierno de las Islas Malvinas y de las empresas involucradas».

