
Catamarca elevó su nivel de peligrosidad sísmica en el mapa nacional del INPRES
La recategorización del Instituto Nacional de Prevención Sísmica ubica al territorio provincial en niveles elevados de riesgo y exige adecuar los controles edilicios.
El mapa de peligrosidad sísmica de la Argentina presentó, luego de 43 años, una actualización oficial que modifica sustancialmente la clasificación de la provincia de Catamarca. Con esta nueva normativa elaborada por el Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES), gran parte del territorio catamarqueño abandonó la categorización baja que sostenía históricamente y pasó a integrar la Zona 3 (peligrosidad elevada), mientras que la franja cordillerana —desde la sierra de Ambato hacia el oeste— ascendió a la Zona 4, el nivel de máximo riesgo del escalafón nacional.
La última actualización del mapa de peligrosidad sísmica de Argentina antes de la actual presentación había sido en el año 1983.
Zonas alcanzadas y exigencias en la edificación
La Zona 3 abarca ahora el Valle Central y los valles intermontanos, mientras que la Zona 4 concentra el mayor nivel de peligrosidad debido a su cercanía directa con las fallas activas y el proceso de levantamiento de la Cordillera de los Andes.
En este contexto, especialistas advierten sobre la urgencia de realizar evaluaciones y refuerzos estructurales sismorresistentes en el casco histórico (conventos, iglesias y edificios antiguos), así como en los nuevos desarrollos habitacionales, puentes y obras públicas.
Antecedentes y actividad recurrente en el NOA
Durante 2026 el organismo nacional ya contabilizó 19 movimientos sísmicos en suelo catamarqueño, mientras que no debemos olvidar los estragos del terremoto del 7 de septiembre de 2004 (de magnitud 6,5 en la escala de Richter, con epicentro en la sierra de Ambato).
Normas de Construcción (Reglamentos INPRES-CIRSOC 103)
En Argentina, toda edificación civil debe cumplir estrictamente con los reglamentos de construcción sismorresistente INPRES-CIRSOC 103. Al pasar Catamarca a los niveles más altos, el cálculo estructural se vuelve mucho más exigente:
Zona 3 (Peligrosidad Elevada):
- Exige un cálculo de fuerzas sísmicas de diseño de gran magnitud, lo que obliga a los ingenieros a sobredimensionar la cantidad de armadura de acero y secciones de hormigón en vigas y columnas.
- Se restringe el uso de mampostería simple sin encadenados horizontales y verticales. Cada muro debe estar perfectamente confinado para evitar colapsos.
Zona 4 (Peligrosidad Muy Elevada):
- Aplica los criterios de ductilidad y resistencia máxima del reglamento. Las estructuras no solo deben ser fuertes, sino capaces de deformarse plásticamente sin romperse (ductilidad alta).
- Los nudos (la unión entre vigas y columnas) requieren una densidad extrema de estribos de acero para que la estructura «asimile» las violentas aceleraciones horizontales y verticales del suelo cordillerano.
- Ciertos sistemas estructurales rígidos o con materiales poco elásticos quedan prácticamente prohibidos para edificios de mediana o gran altura.
Cómo consultar la Peligrosidad Sísmica por Coordenadas
El INPRES dispone de una herramienta técnica de acceso público muy utilizada por ingenieros, arquitectos y municipios. Permite obtener los valores de aceleración del suelo exactos ingresando la ubicación geográfica:
- Ingreso al Sistema: Se accede a través de la sección técnica de la web del INPRES – Aceleraciones de Diseño.
- Carga de Datos: La plataforma solicita ingresar las coordenadas geográficas de latitud y longitud (en formato decimal) del terreno exacto donde se planifica la obra.
- Resultado del Espectro: El sistema devuelve un espectro de respuesta elástica. Esto es un gráfico y una tabla de datos con los coeficientes sísmicos que el calculista estructural necesita introducir en su software de modelado para asegurar que la edificación no colapse ante el sismo máximo esperado para ese punto exacto del mapa.
Cómo es el nuevo mapa de peligrosidad sísmica
A diferencia del histórico mapa de 1983 que dividía al país en grandes bloques rígidos (zonas del 0 al 4), esta nueva versión utiliza una transición continua de colores basados en valores analíticos precisos de aceleración del suelo (PGA).
La franja de mayor peligro (colores cálidos como rojo y naranja) se concentra fuertemente sobre la región de Cuyo y se extiende de manera muy marcada siguiendo toda la longitud de la región cordillera y precordillerana del noroeste argentino.

