
Fiambalá: Proyectan obras para proteger el complejo termal de posibles crecidas
El proyecto fue presentado y aprobado esta semana dentro del mecanismo que permite a los municipios proponer obras para ser financiadas con regalías mineras.
Las Termas de Fiambalá avanzan hacia una renovación integral que será financiada con fondos provenientes de las regalías mineras. El proyecto contempla nuevas piletas, mejoras en la infraestructura y los servicios, accesibilidad, incorporación de energías renovables y obras destinadas a reducir el impacto de eventuales crecidas. La iniciativa todavía no está en ejecución: primero deberá completar el trámite administrativo y luego avanzar hacia una licitación.
Para entender qué se aprobó ahora, primero hay que diferenciarlo de la ley que permite financiar este tipo de obras. La Ley Provincial 5642 no es una ley específica para las Termas ni para Fiambalá.
Es la Ley de Distribución de Regalías Mineras, sancionada el 5 de junio de 2020 y publicada en julio de ese año, que establece cómo se distribuyen esos recursos y qué destino pueden tener. La norma continúa vigente.
En ese marco, la Municipalidad de Fiambalá postuló el proyecto de puesta en valor de las Termas, utilizando el mecanismo previsto por la Ley 5642.
El asesor legal del municipio, Simón Hernández, explicó que el proyecto fue presentado formalmente en la Hostería Municipal de Fiambalá, en una jornada en la que participaron áreas técnicas del Ministerio de Hacienda y Obra Pública de la Provincia, representantes del sector turístico, comerciantes, prestadores y vecinos.
El proyecto fue elaborado por la Dirección Provincial de Proyectos y, tras esa presentación y la recepción de aportes de la comunidad, obtuvo la aprobación necesaria para continuar con las próximas etapas.
Entre las obras previstas aparecen nuevas piletas en el sector oeste del complejo, cerca de la actual zona de servicios. También se proyectan mejoras en las galerías que rodean las piletas, nuevos espacios gastronómicos, comedor, terraza y otros sectores destinados a la atención de los visitantes.
A esto se suman mejoras de accesibilidad y la incorporación de energías renovables, con el objetivo de modernizar las instalaciones sin modificar la identidad del lugar.
“Es una intervención integral y general del complejo tendiente a modernizarlo”, resumió Hernández.
Durante la presentación surgió una preocupación vinculada con la seguridad y la durabilidad de la inversión: las posibles crecidas durante los períodos de lluvias.
Por ese motivo, según explicó Hernández, vecinos y representantes de distintos sectores plantearon la necesidad de que también intervengan las áreas técnicas de hidráulica para analizar y prevenir eventuales daños sobre la infraestructura.
“La comunidad planteó esta inquietud con respecto a que intervenga hidráulica y garantice que sea una inversión sostenible y sustentable en el tiempo”, señaló.
La incorporación de esta cuestión también explica por qué el proyecto no se limita a construir nuevas piletas: la intención es realizar una intervención general del complejo y contemplar las condiciones naturales del lugar.
Otro punto central es que no está previsto un cierre total del complejo. La obra se dividiría en dos etapas, justamente para que las instalaciones puedan continuar funcionando mientras avanzan los trabajos. “No va a haber cierre total, va a seguir funcionando”, aseguró Hernández.
La primera etapa estaría vinculada principalmente con las galerías ubicadas alrededor de las piletas. Posteriormente se avanzaría sobre el nuevo comedor, la terraza y el resto de la infraestructura de servicios.
La planificación también busca aprovechar los meses de menor movimiento turístico para reducir el impacto de las obras.
Cuándo podrían empezar
El proyecto ya pasó la instancia de presentación y aprobación, pero todavía no significa que las obras hayan comenzado ni que exista una empresa contratada. Ahora debe continuar el trámite administrativo correspondiente y posteriormente realizarse el llamado a licitación, instancia en la que se definirá qué empresa ejecutará los trabajos.
Según explicó Hernández, la expectativa planteada por los funcionarios provinciales es que la obra pueda comenzar antes de fin de año, mientras que la primera etapa tendría un plazo estimado de entre cuatro y cinco meses.
El monto definitivo de la inversión, en tanto, todavía no fue informado. Hernández señaló que esa precisión se conocerá a medida que avance el trámite administrativo y se determine la disponibilidad de recursos de regalías mineras.
