
El Gobierno celebró el fallo de la Corte por la Ley de Tierras
En la Casa Rosada destacaron la decisión de dejar vigente un decreto que permite la venta sin límites de tierras a extranjeros. Festeja el entorno del ministro de Desregulación.
Con moderación, el Gobierno celebró en las últimas horas el fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación que ayer desestimó una demanda que buscaba anular la derogación de la Ley de Tierras Rurales, una medida dispuesta por el Poder Ejecutivo a través del artículo 154 del Decreto de Necesidad y Urgencia 70/2023.
De esta manera, ya no hay límites a la venta de tierras a extranjeros. Era una de las reformas contempladas en ese mega DNU en el comienzo de la gestión libertaria y que, tras el freno judicial, se buscó reflotar en el paquete de proyectos incluidos en la ley de Propiedad Privada, que sucumbió parcialmente tras la caída justamente de esos cambios a la ley de tierras, en lo que significó un duro traspié para el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger.
Fue tal el golpe político que, pese a ese desguace, el resto de las modificaciones incluidas en esa iniciativa sigue sin fecha de tratamiento en la Cámara de Diputados, aún teniendo media sanción del Senado. En medio de la agenda parlamentaria de Javier Milei, insistir con esas desregulaciones podía entorpecer las prioridades y dañar el vínculo con aliados. Desde entonces, “El Coloso” debió superar filtros para proseguir con su agenda.
“Sin dudas es una reivindicación a su gestión”, recalcó el entorno del ministro, que se esperanza con darle un nuevo envión a la impronta de proyectos disruptivos, que en muchas ocasiones produjo dolores de cabeza en Balcarce 50 con distintos sectores que se sintieron “amenazados” por su cartera.
“Es un fallo relevante. Sobre todo porque la Corte dice que no se puede otorgar livianamente la legitimación colectiva para frenar la vigencia de las leyes”, razonaron desde la Casa Rosada.
De igual modo, son conscientes que se vendrá otros episodios judiciales y políticos en torno a la ley de tierras y al mega DNU. “Las inversiones también buscan certezas. Y acá si bien se rechaza la cautelar y rige el DNU, hay judicialización pendiente y discusión en el Congreso”, reconocen. De todas formas, para el círculo íntimo de Sturzenegger y el de Milei representa “un empujón enorme” para promover en 2027 nuevas reformas.
Actualmente, no hay mucho margen. El Gobierno afronta los últimos dos meses de la actividad ordinaria del Congreso para aprobar la reforma electoral, que incluye la suspensión de las elecciones PASO, el Presupuesto 2027, el Super RIGI, el proyecto sobre la causa Malvinas, la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y el Tratado de Cooperación en materia de Patentes (PCT).
“Todo lo demás deberá esperar. Dependerá si el presidente decide llamar a sesiones extraordinarias como hizo el año pasado. Mientras tanto, los proyectos están arriba de la mesa”, indicaron desde el Gobierno.
Entre las iniciativas de Sturzenegger que siguen sin convertirse en ley están la Ley Hojarasca, que ya tiene media sanción de Diputados y permanece frenada en el Senado, la reforma de la Ley General de Sociedades, enviada al Congreso en junio y todavía en comisión, que propone cambios en el régimen societario, incluyendo las sociedades automatizadas y las DAO,y el paquete de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, que obtuvo media sanción pero perdió en el Senado los capítulos sobre extranjerización de tierras y manejo del fuego.
A eso se suman los proyectos que el ministro todavía tiene preparados o en elaboración para enviar al Congreso: la reforma del mercado de capitales, que ya está terminada pero al 9 de septiembre todavía no tenía fecha de envío y que el Gobierno busca incorporar a la agenda parlamentaria; el paquete de desregulación económica, que abarca el mercado inmobiliario, el cabotaje y la navegación, medicamentos/farmacias, agroindustria, corretaje, garantías y otros sectores; una reforma de seguros; y modificaciones al Código Aduanero. El propio equipo de Sturzenegger enumeró como pendientes los proyectos inmobiliario, cabotaje, seguros y mercado de capitales, mientras que el paquete de desregulación fue trabajado durante el invierno pero su envío quedó sujeto al filtro de la mesa política, que le puso un freno al “Coloso”.
