Boca jugó muy mal, empató y está en duda su clasificación a la Libertadores

Deportes 04 de diciembre de 2021 Por Susana Dicastro
Fue 1-1 en el Viaducto. Ramírez puso en ventaja al Xeneize pero Sepúlveda lo empató. El Xeneize todavía no tiene asegurada la clasificación a la Libertadores 2022.
Boca

Boca tuvo un partido para el olvido y apenas igualó con Arsenal, el peor equipo del campeonato según los números. Fue 1-1 en Sarandí, por los tantos de Juan Ramírez y Bruno Sepúlveda. De esta manera, los de la Ribera todavía no pudieron sellar su ingreso a la próxima Copa Libertadores. Dirigió Néstor Pitana.

En un primer tiempo deslucido, el Xeneize encontró la ventaja sobre el final gracias a un derechazo de Juan Ramírez tras una gran asistencia de taco de Luis Vázquez y un descuido en la defensa local. La jugada había arrancado con un balón milimétrico por aire de Cardona a Fabra (en la previa existió una clara infracción de Izquierdoz ignorada por Pitana y protestada por el dueño de casa). Antes, había pasado poco y nada: fue la visita la que dominó la acción y tuvo la iniciativa, aunque no generó demasiado en ataque.

Al minuto 10, Edwin Cardona envió un tiro libre al punto de penal para la llegada en soledad de Carlos Izquierdoz, que quiso amortiguar la pelota con su cabeza pero no consiguió convertir. La pelota rozó el travesaño y se fue por arriba. Más tarde, Luis Advíncula realizó una excursión en ataque que derivó en descarga para Cardona y remate con borde interno muy alto. Enseguida, Fabra no llegó a inquietar con un zurdazo mordido desde la puerta del área grande.

¿Arsenal? Apenas atinó a esperar ordenado y recuperar la posesión lo más lejos de su arco. Careció de ideas cuando robó el esférico y apenas se arrimó al área de su oponente con tiros libres que no llevaron peligro. La imagen que definió al conjunto de Darío Espínola fue cuando Navas le dio un patadón en la rodilla a su compañero Lucas Albertengo en un balón aéreo a favor.

En el complemento cambió la tónica del partido por completo: Arsenal se hizo dueño de la posesión ante un Boca que se decidió a esperar atrás y apostar a alguna contra que jamás pudo llevar a cabo. De arranque nomás, Agustín Rossi le sacó un gol a Picco, que remató a quemarropa. El Xeneize apenas se acercó al arco adversario con un centro de Fabra que le quedó pasado a Vázquez y un latigazo desde media distancia de Cardona que salió ancho.

El Arse, que jugó al límite de sus posibilidades, anunció lo que sería la igualdad de Bruno Sepúlveda a falta de un cuarto de hora. Primero Albertengo lo tuvo con una media vuelta de aire tras bajarla de pecho en el área y más tarde Sepúlveda se la alcanzó a Rossi a las manos con un tiro débil. El goleador de los del Viaducto, con una definición en solitario al primer palo, anotó el 1-1 que supo a justicia.

Los de Cafú Espínola pudieron darlo vuelta con un mano a mano de Emiliano Viveros, que definió después de que Marcos Rojo le dejara servido el segundo: Rossi, con una pierna, lo evitó. El que se equivocó feo más tarde fue Izquierdoz, que le regaló una chance clara a un Alejo Antilef que se demoró en la definición y fue cerrado por Advíncula.

Después de días complicados por la interna que se generó en el vestuario por el acto de indisciplina de Carlos Zambrano, Cardona y Sebastián Villa, y previo a la disputa de la final de la Copa Argentina del miércoles ante Talleres de Córdoba en Santiago del Estero, Boca sigue dependiendo de sí mismo para entrar a la Libertadores y lo conseguirá esta noche si Lanús no le gana a Rosario Central.

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