En Argentina hay sólo 4 enfermeros cada 10 mil habitantes

Salud 21 de noviembre de 2021 Por Víctor Ingrassia
En el Día Nacional de la Enfermería distintas organizaciones sanitarias piden más profesionales para cubrir las necesidades mundiales, agravadas por la pandemia.
enfermera

El rol de la enfermería desde el inicio de los tiempos, fue fundamental en la recuperación de los pacientes. Antiguamente, el personal empírico ejercía estos roles y, con el tiempo, la enfermería fue transformando en una prestigiosa y reconocida profesión. Hoy está institucionalizada y es una carrera terciaria y/o universitaria de índole profesional.

En el Día Nacional de la Enfermería (se celebra cada 21 de noviembre desde 1935), distintas entidades sanitarias, empezando por la Organización Mundial de la Salud (OMS), destacan la importancia de esta profesión y hacen un llamado a los gobiernos a invertir más y promover la formación de enfermeros en todo el planeta, atento la creciente y constante demanda sanitaria.

Actualmente, esta vocación cuenta con aproximadamente 4 profesionales por cada 10.000 habitantes en Argentina, pasando a ser una de las profesiones más solicitadas, cuando lo ideal sería 23, según parámetros sanitarios mundiales.

“El lugar que ocupa la enfermería en el sistema de salud muchas veces se asemeja a la columna vertebral en el organismo o también a la primera línea de defensa del paciente. Entonces, tener realmente mejores profesionales enfermeros formados y capacitados para atender a los pacientes te garantiza una atención de calidad. Ningún sistema sanitario podría funcionar sin recursos humanos y cuando vos sos consciente de la proporción de los profesionales de Enfermería en la totalidad de los recursos humanos en salud, podés concluir que realmente el rol es fundamental. Es un rol que obviamente se puede desempeñar en la medida en que esos profesionales tengan las competencias específicas para poder atender y dar respuesta a los problemas de salud”, explicó a Infobae la magister Dolores Latugaye, directora de la carrera de Licenciatura en Enfermería de la Facultad de Ciencias Biomédicas de la Universidad Austral.

“Invertir en una mejor educación, generar más empleos y por último promover y fortalecer el liderazgo de los profesionales de enfermería son políticas sanitarias que la OMS baja a los países para que se destaque la importancia de esta profesión, que tiene un déficit de 6 millones de enfermeros en todo el mundo. Son tres líneas de acción muy bien definidas y que de algún modo buscan tener mejores recursos humanos para poder responder mejor a las necesidades de la sociedad. Invertir en educación para mí es buscar que los profesionales de salud que se encuentran activos en el sistema de salud alcancen el mayor nivel de formación posible. A veces, las respuestas de los gobiernos es buscar niveles de formación rápidos para satisfacer una demanda de profesionales puntual y muchas veces ese no es el mejor camino”, completó la experta.

“Nuestro país, sin dudas, necesita más enfermeros. Esto quedó demostrado gracias a la pandemia del COVID-19, en la que la enfermería cobró gran protagonismo, ya que fueron los encargados de contener, acompañar y apoyar a miles de personas que padecieron el virus”, remarcó el licenciado en enfermería Jeronimo Wigger, y añadió “como bien sabemos, la enfermería fue -y es- una de las claves frente a situaciones adversas”.

En este sentido, desempeñar las tareas de un enfermero no es una misión sencilla. Es por eso que requiere de cualidades dignas de admirar, ya que sus funciones principales son la promoción, recuperación y rehabilitación de la salud y la prevención de enfermedades. “El enfermero es el experto y especialista en el arte de cuidar. Donde cada caso es único e irrepetible, aunque la patología sea la misma. El profesional se centra en la persona que transita un evento de salud, y no una patología en un paciente” enfatizó el Jefe de Enfermería del Centro Médico Integral Fitz Roy.

Nicolás Parra, Coordinador de Enfermería de Grupo Medihome destacó la importancia del rol de la enfermería también en cuanto a las internaciones domiciliarias. “En plena pandemia continuamos trabajando arduamente, rectificando lo esencial de nuestra labor en el equipo de salud. La internación domiciliaria se requiere a gran demanda sobre todo en estos tiempos. Permite que patologías como post quirúrgicos de emergencia, pacientes de la tercera edad o pacientes neurológicos puedan seguir siendo asistidos en su hogar, dando espacio en instituciones para la atención de pacientes COVID positivo. Como así también aquellos pacientes con secuelas COVID pueden gozar de una recuperación en sus hogares, con la contención familiar y profesional que necesiten”, precisó.

Y agregó: “Hoy en día, en plena crisis sanitaria y con una pandemia mundial nos encontramos trabajando arduamente, siendo un eslabón esencial en la cadena del servicio de salud. Garantizando los medios necesarios para que los pacientes reciban en su hogar las mismas terapias que en un nosocomio, con la comodidad de su entorno, con personal capacitado y todos los medios y protocolos para hacer efectivo nuestra labor y seguir cuidando al paciente. La internación domiciliaria desde hace años es un instrumento que, con el paso del tiempo, cobró una relevancia fundamental como terapia alternativa”.

Importancia junto al paciente

Los profesionales de la enfermería cumplen un rol esencial a la hora de asistir a un paciente. Muchas veces su labor queda en el silencio y no es reconocida. Sin embargo, muchas personas, tienen en cuenta que es una profesión muy sacrificada y que no es una tarea fácil. “Para ejercerla, es necesario ser fuerte tanto mental como físicamente, ya que es un trabajo en el que hay que hacer frente a situaciones difíciles, tales como la muerte, o el sufrimiento de los que padecen enfermedades. Hay que tener mucha capacidad para que no afecte el desempeño y poder seguir brindando atención a quienes lo necesitan, ya que el cuidado de los pacientes es la esencia de la profesión de enfermería”, detalló Wigger y añadió: “De todas maneras, y sin ninguna duda, esta vocación es una de las más lindas, nobles y gratificantes que existen, ya que además de asistir a los enfermos, permite ser apoyo emocional en los momentos más críticos de las personas”.

Esta conmemoración nos permite reflexionar sobre el esfuerzo que realizan diariamente todos los enfermeros, dedicándole largas horas del día para acompañar a todas aquellas personas que padecen enfermedades y accidentes. Es una fecha para homenajear y reconocer a quienes son elementos clave en la recuperación de los pacientes, y entregan su vida para mejorar la del resto. Celebrar este día permite, también, motivar a aquellas personas que sientan el llamado a esta vocación para que cada vez haya más profesionales.

“Pienso que los desafíos son muchos de cara al futuro. En primer lugar considero que el primer desafío que deberíamos asumir es ofrecer desde la universidad la mejor formación posible con entrenamientos profundos antes de que el enfermero pueda trabajar con un paciente. Para ello se realizan programas de simulación como forma de entrenamiento a fin de minimizar los errores. La simulación clínica te permite replicar situaciones del ámbito médico en un entorno seguro, del cual aprenden desempeñarse como líder de una forma más eficiente y eficaz en el manejo de alguna emergencia e incluso uno aprende a también a trabajar a partir de ayudas cognitivas”, destacó Latugaye.

Y concluyó: “Yo encuentro que el enfermero o la enfermera es la persona más cercana que tiene el paciente. Al hacer sus rondas es la persona que más veces ve a los pacientes, que muchas veces solo tocan un botón y tienen a ese profesional disponible. Juega un papel emocional muy importante, en una tarea que requiere sacrificio pero al mismo tiempo tiene muchísima gratificación y pienso que es sólo quien ha estado o quien lo ha vivido puede dar cuenta de la diferencia que le puede hacer a un paciente durante el proceso de una enfermedad o incluso en los últimos momentos de la vida de uno o de un familiar cercano. Es la diferencia que supone tener un profesional no solamente competente sino también empático y que realmente esté a disposición de uno para cuidarlo de manera integral”.

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