Cuáles son las señales del empeoramiento del cambio climático

Más Noticias 14 de noviembre de 2021
La cumbre de Escocia expuso patéticamente el divorcio entre la dirigencia mundial y la realidad del agravamiento de los indicadores ecológicos que obligan a un urgente giro para preservar la biodiversidad.
cambio climático

Una creencia generalizada buscó adjudicarle algo mínimamente positivo a la pandemia ante la inmensa tragedia que significó. Y se trató de ver en el freno a la producción industrial a gran escala una oportunidad para oxigenar a nuestro sufrido planeta. Pero no.

Recientes informes de la Organización Meteorológica Mundial, detallaron que el 2020 fue uno de los tres años más cálidos de los que se tiene constancia, a pesar del fenómeno de enfriamiento de La Niña. Y puntualizó que los fenómenos meteorológicos extremos, junto con la COVID-19, asestaron un golpe por partida doble.

Tras más de un año de pandemia el sistema climático reconoce retrocesos severos, entre los que se incluyen las concentraciones de gases de efecto invernadero, el incremento de las temperaturas terrestres y oceánicas, el aumento del nivel del mar, el derretimiento del hielo, el retroceso de los glaciares y los fenómenos meteorológicos extremos. 

A estos datos se les suman las consecuencias sociales que empujó la pandemia con su correlato de pobreza, desesperación e indigencia. El shock en formato de parate feroz significó un claro retroceso en el desarrollo socioeconómico. También explotaron las migraciones y los desplazamientos de colectivos étnicos, se deterioró la seguridad alimentaria, y los ecosistemas terrestres y marinos se vieron deteriorados con las contaminaciones recurrentes.

Ricardo Rapallo, representante de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, en inglés), se refirió al doble impacto que representó el cruce de la pandemia y el cambio climático: "No es un secreto para nadie que hay cifras relacionadas con la inseguridad alimentaria que son estructurales y que por décadas van señalando a América Latina como una región que tiene grandes desafíos en el tema. Esto se expresa de manera más obvia con los altos índices de desnutrición crónica infantil que son superiores al promedio, no solo en América Latina sino en el mundo".

Una reciente investigación financiada por la Unión Europea reveló otro dato sensible de los efectos del calentamiento global. A más dióxido de carbono emitido, más gruesa se vuelve la troposfera. Y el ritmo se calcula a unos 50 a 60 metros por década, y hasta 53 de esos metros de grosor extra pueden ser culpa de la actividad humana.

Recordamos que la troposfera es la capa más baja de la atmósfera, la que está pegada a la superficie del planeta y la que está a una mayor temperatura y humedad. En ella está el aire que respiramos y se eleva hasta unos 6 kilómetros, momento en el que pasada la tropopausa se ubica la estratosfera.

Ante este escenario, el secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, advirtió  que el objetivo de limitar el calentamiento global a 1,5 grados centígrados (2,7 Fahrenheit) está “en soporte vital”, en momentos en que la Conferencia sobre Cambio Climático arrojó más declamaciones que resultados concretos. De todos modos, el funcionario de la ONU apuntó que “hasta el último momento, hay que mantener la esperanza”.

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