La tinogasteña Olga Nelli Llados relato el milagro de Fray Mamerto

Sociedad 09 de septiembre de 2021 Por Hector Perez
"Mi hermana estaba totalmente postrada, hace varios días que no comía nada, ni agua tomaba. Yo la acariciaba, creyendo que eran sus últimos momentos, ahí lo invoque para que si se curaba iba a hacer un testimonio", contó Olga.
Olga Llados

Fueron las palabras de Olga Nelli Llados, oriunda de Santa Rosa, quien tiene 87 años, es odontóloga, docente, abogada, escribana y profesora de danzas nativas y folklore. Nacida en la localidad de Santa Rosa (Tinogasta), Olga Nelli Llados fue Docente, se recibió de odontóloga en Córdoba, su lugar de residencia, luego se recibió de abogada y posteriormente de escribana y procuradora; además es poeta y profesora de danzas nativas.

“Enferma una hermana, en dos oportunidades fue milagrosa la recuperación de ella, nadie creía que se salvara y sin embargo al invocarlo a Fray Mamerto, ofreciéndole hacer los testimonios, se recuperó y los médicos no lo podían creer. Estuvo internada, los médicos dijeron que no había nada que hacer y la llevaron al domicilio, estaba totalmente postrada, hace varios días que no comía nada, ni agua tomaba. Yo no me olvido que llegue un día miércoles y esa noche la tocaba y acariciaba, creyendo que eran sus últimos momentos, ahí lo invoque para que si se curaba iba a hacer un testimonio. Al día siguiente yo digo que Fray Mamerto me llevo las manos porque empecé a acariciarla, hacerle masajes en el cuerpo, las piernas y en un momento dado las estiro”, relató.

Y continuó: “el sábado se sentó en la cama y dijo quiero comer pastel de papa, ósea fue una curación en un día y medio; nadie lo podía creer porque medicamentos en ese momento ya no le hacía nada. Se despidió como yo le pedí a Fray Mamerto, en la puerta el día miércoles siguiente que yo debía regresar a Córdoba, ya totalmente recuperada”.

En cuanto a lo documentado sostuvo que “se lo presente a Catamarca y después nos dijeron que tenía que mandarlo a Santa Fe que ahí están los sacerdotes encargados del trámite de beatificación. Creo que llego todo al vaticano porque nunca tuve respuestas”.

Otro hecho que relató fue que “a raíz de dos curaciones muy importantes que me hizo la Virgen del Valle, una promesa de hacer una gruta para ella en el centro geográfico del país y con un joven que escucho mi propuesta espiritual movilizo un grupo de personas y existe esta gruta, en Córdoba, que es la única giratoria que hay en el país y la virgen así bendice los cuatro puntos cardinales”.

Acerca de su gran trayectoria sostuvo que “es una forma de darle sentido a la vida ser útil a los demás, la mejor forma de serlo es prepararse. Nunca fue sacrificio, lo hice de corazón y con una inmensa vocación. Además de comprender el porqué de ciertos profesionales y estudiar porque mi meta siempre ha sido que no hay tiempo para perder, hay que disfrutarlo con el estudio. Siempre a donde voy llevo mi origen, el esfuerzo de cursar allá y dejar a mis padres en ese momento allá, fue dura la separación de Córdoba”.

En cuanto a su amor y devoción por Fray Mamerto Esquiú surgió luego de que “mi hermana cuando yo la solía visitar a Catamarca siempre me hablaba de él, en un mueble de su dormitorio estaba el busto de Fray Mamerto y en una oportunidad me regalo uno que lo tengo aquí a mi lado y es la primera visión que tengo al despertarme y la última que tengo para dormirme. Era tal la devoción que ella le tenía que me inculcó a mi ese deseo también de hacer algo por él y en varias oportunidades hice testimonios para la beatificación.

Acerca de la reciente beatificación expresó que “sentí una emoción y una alegría tan grande desde el profundo de mi corazón y por eso los recuerdos de Catamarca y los familiares que están allá están siempre en mis recuerdos y mis oraciones”.

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