Gripe vs. coronavirus: ¿se pueden tener las dos enfermedades al mismo tiempo?

Salud 03 de julio de 2021 Por Pablo Carrizo
Los síntomas se superponen. Fiebre, dolor de cabeza, dolor muscular, tos y fatiga son comunes a ambos. La mejor tarjeta en el paquete de prevención para el invierno es vacunarse.
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Nariz congestionada y dolor de garganta son característicos de la gripe. La dificultad para respirar y la pérdida del sentido del olfato y del gusto apuntan firme hacia el COVID-19. Los síntomas gastrointestinales como la diarrea se producen en hasta el 40 por ciento de los nuevos casos de infección por coronavirus.

Hacerse un hisopado es el camino evidente para salir de la duda sobre si es gripe o coronavirus. Pero es probable que el tiempo de respuesta en estas pruebas se alargue a medida que aumente la demanda. Y con los resultados de falsos positivos y falsos negativos, el juicio clínico es fundamental.

Algunas personas infectadas con COVID-19 no tienen síntomas, mientras que otras tienen síntomas leves. Y el resfrío común sigue siendo el diagnóstico más probable si alguien tiene secreción nasal, dolor de garganta y una temperatura normal. Sin embargo, una de las principales señales de alerta y algo que no debe ignorarse, es la aparición de disnea o dificultad para respirar. En caso de que esto suceda, hay que buscar atención médica urgente.

Gripe y coronavirus, ¿juntos a la par?

Los primeros estudios sugieren que aproximadamente uno de cada cuatro pacientes de COVID-19 fue diagnosticado con una infección respiratoria adicional, incluida la influenza. Pero investigadores en Hong Kong y Japón reportaron una reducción en los casos de influenza durante los brotes de coronavirus.

La prevención de la gripe podría hacer que la pandemia sea más manejable y la prevención de la transmisión del coronavirus también podría reducir la aparición de la influenza, como se observó en Sudáfrica y Australia durante el período de invierno. Y si bien es posible que el covid esté mutando en una cepa menos virulenta, la evidencia es anecdótica en el mejor de los casos.

Curiosamente, los científicos que rastrearon epidemias históricas encontraron que los brotes de virus respiratorios generalmente no alcanzan sus picos durante el mismo período de tiempo. Aunque nadie sabe exactamente por qué sucede esto, un estudio postula que las ráfagas temporales de inmunidad a diferentes virus a nivel celular podrían estar en juego.

La mejor medida en el paquete de la prevención para el invierno es vacunarse contra la gripe. Esto va a ayudar a evitar la enfermedad o al menos minimizar sus efectos. También es una forma de reducir las posibilidades de contraer gripe y COVID-19 simultáneamente. Estudios señalan que esa inmunización anual reforzaría las defensas contra el SARS-CoV-2 y disminuiría la mortalidad por el virus pandémico. Claro que el lavado de manos y el distanciamiento social también hacen su aporte para que este invierno nos mantengamos libres de virus.

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