Gallardo: “Me encantaría ser el entrenador de la Selección Nacional”

Deportes 02 de julio de 2021 Por Daniel Ramos
El técnico de River ratificó la fortaleza de su proyecto en el Millonario pese a que reconoció el desgaste de la convivencia en su proceso de siete años en el club.
Gallardo

Marcelo Gallardo habló luego de un largo silencio, como acostumbra cada vez que se termina una temporada y arranca otra. Lo hizo desde Miami, donde lidera la pretemporada de River en el inicio de un año más de su ciclo, el séptimo. Se refirió al desgaste de la convivencia de un tiempo tan largo e inhabitual en el fútbol argentino, a los líderes del plantel, dijo que Enzo Pérez es el mejor jugador del fútbol argentino en la actualidad, recordó el miedo de cuando empezó a dirigir y dejó una frase que seduce a más de uno en la AFA: “Me encantaría ser el entrenador de la Selección Nacional”.

No es la primera vez que el Muñeco se refiere a la posibilidad de dirigir a la Argentina pero sí en la que lo hace con tanta contundencia. “Cuando hay un proyecto de la envergadura de una Selección Nacional, eso seduce a cualquier entrenador”, dijo y aunque aclaró que “nunca nadie me llamó y termina ahí el tema”, no dejó dudas sobre su gran ilusión: “Más de una vez he soñado con vivir esa competencia como es la de un Mundial, el lugar en el que a uno le gustaría estar”.

“El tema de borre es muy simple, es un jugador libre que está jugando la Copa América, como todos saben, esta en su proceso de poder elegir la mejor opción para él y es respetable porque con Rafa hemos vivido todos estos años con un vínculo muy bueno, como con todos. Rafa está ante la posibilidad de elegir su destino, ayer hablé con él y me comentó que esta ante la posibilidad de elegir cuál es su futuro y cuando lo haga lo comunicará”

“Nosotros ahora nos enfocamos en el plantel que está acá en Estados Unidos para llegar bien a la primera competencia importante que vamos a tener, que es la Copa Libertadores”.

“Siempre que se va un jugador importante algo perdemos. en este caso perdemos a un jugador importante para nuestra estructura de juego, pero trabajamos en base a lo que tenemos y también viendo alguna posibilidad. Si aparece alguna estamos abiertos a poder sumarla aunque el mercado es muy difícil para el fútbol argentino estamos ante alguna posibilidad, no para hacer un gasto económico importante porque no estamos para eso, pero sí ante alguna oportunidad”.

“A la gente le devuelvo el cariño con trabajo e intentando que se sientan representados. Yo no tuve que engañar al hincha de River, siempre intenté ser honesto diciendo lo que siento y pienso, y creo que la gente se identifica con eso más allá de los resultados, que son importantes. Dentro de lo que hemos transitado en estos años, de lo que hemos ganado y de lo que hemos perdido, lo que queda son las formad de cómo hemos ganado y de cómo hemos perdido. Es verdad que al que pierde se lo tilda de fracasado, pero en nuestro proceso las formas son importantes, en las victorias y en las derrotas”.

“Me siento muy bien, en un contexto tan difícil para todos en la Argentina, y en general con lo que atraviesa el mundo con esta pandemia, hoy nosotros tenemos cierto privilegio. Tenemos que entenderlo porque después de lo que vivimos en todos este tiempo pudimos salir de ese entorno que nos significó mucho desgaste en ese sentido, con muchos enfermos de Covid, tener que competir así... Por eso, que estemos acá, en este entorno, haciendo esta pretemporada en un país donde las cosas están casi normalizadas es una gran posibilidad, entonces yo tengo que estar bien, me siento contento y les transmito a los jugadores que son privilegiados”.

“Lo nuestro es competir y de qué manera lo hacemos. En todos estos años hemos competido con un intensidad muy marcada y eso es producto del esfuerzo que se hace para mantener una estructura como la nuestra. Necesitamos para eso gente que empuje, que no se relaje, que no mire para atrás y que tenga una visión de futuro a corto y a mediano plazo, eso es lo que pensamos”.

“Voy a estar eternamente agradecido con D’Onofrio porque me ha dado total libertad para trabajar y hemos sido totalmente compatibles con Rodolfo, con Enzo, con la gente que trabaja en el club, con los jugadores, mis ayudantes... Siete años desgastan a cualquiera, las convivencias no suelen ser fáciles cuando vos estás sometido permanentemente a una rutina todos los días durante siete años, es muchísimo, pero hemos tenido la inteligencia de saber cuidar el lugar que le corresponde a cada uno y eso ha sido fantástico. Creo que es uno de los grandes méritos que hemos tenido”.

“Me siento con ganas de estar en este lugar y de seguir conduciendo a un equipo que representa muchísimo para los hinchas y para el fútbol argentino”.

“Se deja muchísimo de lado estando en un lugar con tanto beneficio, pero que genera también muchísima exposición y donde un detalle te puede desequilibrar”.

“Cuando me paré la primera vez ante el plantel de Nacional de Uruguay, cuando empecé a dirigir tuve miedo. Iba a dirigir a chicos con los que había compartido vestuario y concentración, que sabían de mi calidad humana o de mis fallas humanas, pero que ahora tenían que entender que yo pasaba a ser el entrenador y que iba a tener que tomar decisiones”.

“Así empecé. Incluso me quisieron echar en la sexta fecha del torneo, mi primer torneo, porque perdimos un partido importante, pero yo era un joven entrenador, que recién estaba empezando y mostré mis convicciones desde ese momento, y hubo gente que me bancó. Eso me fortaleció”.

“Nunca me gustó tribunear ni decirle a la gente cosas que no siento para quedar bien. Tengo miles de errores, pero intento ser honesto”.

“No me meto mucho en el vestuario, solo cuando lo creo necesario. Diría que casi nunca entro al vestuario, suelo tomarme tiempo porque en caliente uno suele equivocarse y decir codas que no van, eso también lo aprendí, a tomarme un tiempo y decir ‘no entres, no vayas’. Porque siendo entrenador también tenés pulsaciones, enojos y calenturas, somos humanos y debemos mostrarnos humanos, lo que no podemos es hacer papelones. A veces se me escapa y después me arrepiento, pero eso es ser sanguíneo y yo lo soy”.

“Cuando llegué a River el mensaje fue claro: le comunique a los jugadores mi idea, mi forma, lo que necesitábamos transmitir en ese momento. El equipo venía de ser campeón, pero yo les dije que no se podían conformar con eso, entonces había que despertar a un monstruo que estaba en pleno renacimiento, con un campeonato logrado y había que darle para adelante, los jugadores que estaban lo entendieron muy bien y laburaron de una manera espectacular. Tal es así que nuestro primer semestre fue de lo mejor y después nos sostuvimos de diferentes formas y con diferentes jugadores, pero ese comienzo fue fundamental”.

“Cuando yo llegué Leo Ponzio estaba en un proceso de inestabilidad emocional, no sabía qué iba a pasar con su futuro y era muy resistido por los hinchas de River. Hablamos y mostró el deseo de tomar la segunda oportunidad que le dio River cuando nosotros llegamos, yo le di el espacio para que empezara a sentirse importante de nuevo y eso fue mérito de él. Leo siempre entendió sus momentos, es un jugador inteligente. Sabe que conmigo juega el que yo considero que está mejor”.

“También lo entendió Enzo Pérez cuando perdió su puesto en una pretemporada con Exequiel Palacios y tuvo que ir al banco y fue, lo aceptó. Y después lo recuperó y hoy es tal vez el mejor jugador que tenemos en el fútbol argentino”.

“Un entrenador tiene que estar preparado y más después de lo que viví en estos años en un lugar de tanta envergadura. Claramente tengo que estar preparado pero eso se da en un momento determinado, me encantaría ser el entrenador de la Selección Nacional, es un deseo de todo entrenador. pero tiene que coincidir, tiene que haber un deseo de ambas partes, te tienen que venir a buscar, contarte el proyecto y uno decidir, por más que sea la Selección tiene que haber un plan, un proyecto, pero ¿a qué precio? Hablo de la Selección y de cualquier otro lugar del que te vengan a buscar”.

“Más de una vez he soñado con vivir esa competencia como es la de un Mundial, el lugar en el que a uno le gustaría estar. Eso a veces me despierta mucho deseo y mucha curiosidad pero tengo 45 años y sé que en algún momento podré hacerlo, sé que tendré la oportunidad, me gustaría”.

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