La impactante limpieza de la araña del Teatro Colón

Más Noticias 30 de junio de 2021 Por VOCES ESCRITAS / REDACCIÓN
La estructura pesa 1300 kilos y tiene casi 150 años. Este viernes volverá a brillar en la reapertura, con la presentación de la Orquesta Filarmónica de Buenos Aires.
araña del colon

El día en que se baja la majestuosa araña del Teatro Colón, más que una jornada de limpieza, se trata de un momento de tradición en la sala. Dicen en el teatro que quién toque la impactante luminaria central estará acompañado por la suerte. Más allá de este ritual, es un despliegue técnico que requiere mucho cuidado por sus características: el artefacto pesa 1300 kilos y tiene casi 150 años de historia.

El mantenimiento de este año se realizó en un momento por demás oportuno, ya que el viernes el Colón vuelve a las funciones presenciales. La temporada 2021 comenzará con un concierto de la Orquesta Filarmónica de Buenos Aires bajo dirección del maestro Enrique Arturo Diemecke.

El operativo de puesta a punto de la mítica araña requirió de más de 25 personas y fue seguido desde la platea por María Victoria Alcaraz, directora general del Teatro Colón, y de Enrique Avogadro, ministro de Cultura de la Ciudad de Buen Aires.

Como todos los años, la araña descendió treinta metros para su limpieza, mantenimiento y para el recambio de las 552 lámparas que están repartidas en sus doce tulipas. El proceso requiere el retiro de todos los focos y las reparaciones que resulten pertinentes.

La araña del Teatro Colón es original del momento de su inauguración. Fue construida en Europa a fines del siglo XIX por los hermanos Esteban y Luis Azaretto. Pesa 1300 kilos y tiene dos partes: una fija -amurada al techo- de siete metros y medio de diámetro y otra desplazable, de cinco metros y medio de diámetro, y casi cuatro de alto, que constituye su plafón central.

Desde la restauración del edificio, que concluyó en 2010, se modernizó el sistema de descenso e izado de la estructura luminaria y se repusieron faltantes con nuevas piezas reconstruidas artesanalmente por Juan Carlos Pallarols. Además, se mantuvo uno de los elementos que contribuyen a su singularidad: el corredor sobre la cúpula que permite alojar a coreutas y músicos para lograr el “sonido celestial” que ciertas representaciones requieren.

Rodeada de las pinturas de Raúl Soldi, la araña del Teatro Colón está en lista para encenderse el viernes cuando la Orquesta Filarmónica de Buenos Aires inaugure su ciclo de conciertos. Esa noche se interpretará “Das Lied von der Erde”, de Gustav Mahler, con orquestación de cámara de Arnold Schoenberg. Junto a la OFBA, participarán como solistas la mezzosoprano Guadalupe Barrientos y el tenor Gustavo López Manzitti.

El jueves 8 será el inicio de temporada lírica, con la presentación de “Altri Canti”, una selección de piezas del compositor italiano Claudio Monteverdi, según dirección musical de Marcelo Birman, dirección de escena de Pablo Maritano, diseño de vestuario de Renata Schussheim y las sopranos Oriana Favaro, Constanza Díaz Falú, Daniela Tabernig y Adriana Mastrángelo, el barítono Víctor Torres y el bajo Hernán Iturralde, entre otros.

El Ballet Estable del Teatro Colón bajo la dirección de Paloma Herrera abrirá su programación el viernes 23 de julio con la presentación de un Programa Mixto, con el estreno de las piezas Vendaval, de Tchaikovsky, y con coreografía de Maximiliano Iglesias. Además del Itinerario Piazzolla, con coreografía de Alejandro Cervera.

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