La dupla más esperanzadora del radicalismo por primera vez se mostró unida

Facundo Manes y Martín Lousteau convocaron a unos dos mil jóvenes en la Facultad de Ciencias Económicas para alertar que tienen intenciones de competir en cualquier ámbito que le toque y no esperan demasiado de las decisiones de sus propias estructuras ni de los socios del PRO.
Manes-Lousteau

Finalmente, Facundo Manes y Martín Lousteau, las dos apariciones más impactantes pero a la vez alejadas de la tradicional estructura de la UCR, realizaron su primer acto público en común en un ámbito “neutral” como la Facultad de Ciencias Económicas y dejaron bien clara su intención de competir, asociados, desde ahora para adelante.

Por ahora quedaron escondidas las alianzas que cada uno tiene. Mientras el economista y senador porteño siempre estuvo aliado con Horacio Rodríguez Larreta, el neurocientífico inició su camino con la dormida estructura bonaerense pero luego tomó vida propia.

Ante dos mil personas, la mayoría de jóvenes, y con el lema “Las universidades como motor para el desarrollo del país”, ambos quisieron mostrar un discurso diferente y basado en la “revolución del conocimiento”.

Para quienes lo escuchan habitualmente, los dichos de Manes no pueden causar sorpresa. “Argentina no va a salir adelante con las mismas prácticas de siempre. Lo primero que necesitamos es que más gente de nuevas generaciones, que no está contaminada con las viejas prácticas, se involucre”.

Con su mirada de especialista económico, Lousteau dijo que "si hubiéramos crecido como el resto de los países de la región tendríamos el 10% de pobreza y no los índices que tenemos", y agregó, "la batalla de esta generación es volver a hacer un Estado al servicio de los ciudadanos".

Paradójico: el motivo del acto realizado por los dos referentes más independientes que tiene el radicalismo en la actualidad fue para recordar el inicio del alfonsinismo con el acto que protagonizó el expresidente de la Nación, Raúl Alfonsín, en Ferro Carril Oeste en 1983.

“Tenemos que animarnos a pensar distinto y desafiar a todos los que dicen que la salida es Ezeiza. Por eso estamos acá, porque ese nuevo rumbo va a salir de las universidades y de los estudiantes, que fueron, son y serán el alma revolucionaria de los pueblos”, expresó el neurocientífico.

Por su parte, Lousteau dijo que "tenemos que inspirarnos en Alfonsín y en su coraje, donde el movimiento estudiantil también mostraba ese coraje de enfrentar a la dictadura".

Tras destacar que era imprescindible una reforma universitaria y volver a alertar sobre la deserción escolar y las dificultades que tienen los estudiantes de entender las materias más elementales como matemáticas y lengua, Manes dijo que “esa es una muestra de un Estado que perdió el foco".

En una clara muestra sobre su deseo de que el espacio deje de ser tan políticamente correcto, algo que comparte con su correligionario de actividad, Lousteau reclamó “perder el miedo a la crítica, propia y ajena. Hay que terminar con una dirigencia temerosa que, para tomar decisiones, o para avanzar con sus ideas, primero le pregunta a la gente que es lo que la gente quiere", y puso de ejemplo a “nuestros próceres, que no le preguntaban a la gente qué tenían que hacer. Avanzaban de manera firme y con un rumbo claro en línea con lo que ellos creían era el sendero más adecuado para el futuro de la sociedad".

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