Boca empató con Rosario Central en la Bombonera gracia a los arqueros

El equipo de Ibarra volvió a mostrar una pálida imagen en un duelo parejo y no pudo acercarse a la cima de la Liga Profesional.
Boca

Fue una noche especial la que se vive en la Bombonera. Es que a 15 meses de su último encuentro como futbolista, Carlos Tevez pisó el campo de juego del club donde se convirtió en ídolo por primera vez tras su retiro de la actividad profesional. Antes del cotejo, hubo un reconocimiento al Apache, con plaqueta y camiseta entregados por Chicho Serna (integrante del Consejo de Fútbol) y ovación de La Bombonera.

El partido se inició a toda máquina: Boca asumió la iniciativa, pero se encontró con un rival que bloqueó a Varela y puso a Martínez y Malcorra a espaldas de los laterales, para jugarles en largo. Y así lo incomodó al Xeneize. Incluso tuvo una oportunidad clarísima para abrir el score: tras la sanción de penal por mano de Advíncula a instancias del VAR, Rossi otra vez se erigió como figura tapándole el remate a Gaspar Servio. “Rossi es de Boca, de Boca no se va”, atronaron las tribunas.

El desarrollo no se modificó: prevaleció el plan táctico de Tevez y su cuerpo técnico. No obstante, de a poco, el dueño de casa consiguió lastimar. Primero, tras una salida en falso de Servio. Luego, desde la mejor jugada elaborada del equipo, que Romero culminó con un intento por encima del travesaño.

Hasta que en tiempo de descuento Villa peleó un balón por izquierda, superó a Martínez y a Cortez y, cuando pisó el área, el ex Gimnasia de Mendoza lo derrumbó sobre la línea del área. Penal claro, más allá de la larga observación en las cámaras del VAR. Pol Fernández ejecutó a su derecha y Servio alcanzó a desviar.

El segundo tiempo se hizo ordinario. Boca no supo elaborar juego y el Canalla cayó en imprecisiones. Recién a los 18 minutos, una acción individual de Villa y el posterior remate que dio en el palo sacudieron la monotonía. La visita buscó oxigenar la propuesta con Infantino y Marinelli. El anfitrión, con Langoni y Ramírez.

Pero nada cambió. Las emociones solo brotaron por arrestos de inspiración, como el tiro de Facundo Buonanotte que sacó Rossi o el intento desviado de Marinelli. El Xeneize solo asustó con algún centro. Tras la sanción de dos encuentros que se le impuso a Darío Benedetto y al peruano Carlos Zambrano por la pelea que ambos protagonizaron camino a los vestuarios en el entretiempo del clásico frente a Racing, a Boca le volvieron a faltar variantes, sociedades. Fue una constelación de nombres propios sin contenido ni continente.

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