Obra pública: Cristina juega una nueva ficha para hacer caer el juicio en su contra

A través de sus redes sociales la vicepresidenta manifestó que recusará al fiscal Luciani y a un miembro del Tribunal.
Cristina Kirchner

Esta mañana debe comenzar la cuarta jornada de alegatos de la fiscalía ante el Tribunal Oral Federal 2, en el marco del juicio conocido como obra pública que tiene como principal imputada a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner como jefa de una asociación ilícita destinada a direccionar licitaciones en favor del empresario santacruceño Lázaro Báez.

Ayer, Página/12 publicó una nota donde mostraba fotografías del presidente del Tribunal Rodrigo Giménez Uriburu y el fiscal Diego Luciani jugando al fútbol en Los Abrojos, un lugar donde se juegan torneos de fútbol hace años. Tras ello, la vicepresidenta entendió que había vínculos con el expresidente Mauricio Macri y decidió utilizar sus redes sociales para fustigar nuevamente a la Justicia y afirmó: “He instruido a mi abogado para que mañana a primera hora recuse a los jugadores de fútbol. El Poder Judicial argentino apesta".

La audiencia comenzará a las 8:30 horas pero seguramente la defensa a cargo de Carlos Beraldi buscará una resolución frente a sus planteos previo a continuar con los alegatos que hasta ahora vienen siendo cada vez más duros, algo que claramente le molesta a Cristina, y aspira a hacer caer el juicio puesto que no pudo hacerlo ante la Corte Suprema, que en junio pasado rechazó las presentaciones realizadas por unanimidad.

En aquel entonces los jueces de la Corte consideraron que las afirmaciones del tipo de que “se estaría intentando generar así alguna noticia de impacto en plena campaña electoral”, o que “se habrá de intentar utilizar este expediente con fines políticos e impropios, poniendo en riesgo las instituciones democráticas del país”, aparecen como meras conjeturas sin sustento en las constancias de la causa.

“El hecho de que se trate de un juicio que involucra a una alta funcionaria pública nacional no cambia esa conclusión. No es posible pensar que cualquier decisión adversa que se adopte en procesos donde estén implicados funcionarios de tal naturaleza exija, por esa sola circunstancia, la intervención de esta Corte. Ninguna norma de la Constitución Nacional, ni de las leyes pertinentes, autorizan a concluir que la competencia del Tribunal tiene ese alcance”.

La expectativa está en si esto demorará los tiempos del juicio o si continúan los alegatos más allá de estos planteos, que parecieran no poder influir en el proceso. Habrá que analizar entonces si esos partidos de fútbol son causal de recusación previstos en el código. Hay un antecedente judicial actual que si bien investigó si se había cometido o no delito, también se los recusó en algunas oportunidades que fueron rechazadas.

Este año el juez federal Marcelo Martínez De Giorgi sobreseyó al expresidente Mauricio Macri y a los jueces de Casación Mariano Borinsky y Gustavo Hornos, que habían sido denunciados por realizar visitas a la Casa Rosada y la quinta de Olivos durante el Gobierno de Cambiemos. El magistrado dio por probadas las visitas pero aseguró que “no se pudo acreditar que tuvieran un fin indebido”. Fue tras una denuncia del Ministro de justicia Martín Soria.

En la audiencia del viernes los representantes del Ministerio Público Fiscal repasaron las maniobras desarrolladas para direccionar las adjudicaciones a empresas de Báez. Antes había dicho que "Lázaro Báez no tenía que hacer el mínimo esfuerzo para ganar, sólo presentarse con tres de sus empresas, ni siquiera tenía que hacer la mejor oferta, iba a ganar de todos modos".

Cuando expuso el fiscal Sergio Mola leyó la declaración de José López (ex secretario de Obras Públicas) en la denominada causa “Cuadernos”, donde el exfuncionario explicó cómo eran las maniobras para asegurar el pago a las empresas “amigas”. En base a esto, destacó que “Cristina Fernández y Julio que De Vido no sólo estaban al tanto de todo lo que ocurría, eran los que daban las órdenes, decidían a quién pagar y a quién no”.

En la última audiencia surgió un dato desconocido en relación a la última obra que le dieron a Báez y tuvo que ver con la pavimentación de 100 cuadras. Luciani agregó que este procedimiento tuvo la particularidad de que “intervino el hijo de la presidenta, Máximo Kirchner, que en ese entonces no tenía ningún cargo público”.

La fiscalía expuso algunos de los 26.000 mensajes del celular de José López que fueron analizados. El ex secretario de Obras Públicas le preguntaba a Máximo Kirchner "dónde quería que sea hagan 100 cuadras de pavimentos" que ganó el Grupo Austral, entre otros proyectos millonarios. "El hijo de la expresidenta decidía y supervisaba las obras", afirmó el fiscal.

La vicepresidenta no estuvo presente el martes ni el viernes de la semana pasada. Esta mañana seguramente no querrá perderse la audiencia donde deberá definirse el futuro del fiscal y el presidente del Tribunal que busca sacar de juego moviendo una nueva ficha.

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