Cristina Fernández de Kirchner veta la reelección de Alberto Fernández

Política y Economía 23 de mayo de 2022 Por Ezequiel Rudman
Cristina Fernández de Kirchner obligó al presidente a retractarse sobre su intención de ir por la reelección. La vice amenaza con presentarse a la PASO del Frente de Todos para competir contra su compañero de fórmula como jugada para evitar que Alberto Fernández se postule a un nuevo mandato.
Alberto Fernandez y Cristina

Cristina Fernández de Kirchner ya vetó la posibilidad de que Alberto Fernández se postule a la reelección el próximo año. En medio de la tensión que atraviesa el Frente de Todos, la vicepresidenta ya le hizo saber a su compañero de fórmula que no lo acompañará en un nuevo período y que tampoco le allanará el camino para presentarse en la PASO que el Frente de Todos realizará en 2023 para definir al próximo candidato presidencial. 

A la interna que se libra dentro del oficialismo por la falta de rumbo económico y la continuidad de Martín Guzmán en el Gabinete, el presidente le sumó voltaje político. La furia en el Instituto Patria no cede desde que Alberto Fernández postuló la idea de ir por la reelección el próximo año. Consideran que es una traición a la jefatura política de Cristina Fernández de Kirchner quien puso a dedo a su ex jefe de Gabinete como candidato presidencial en 2019.

Para el kirchnerismo, y en palabras de Andrés "Cuervo" Larroque, Alberto es un presidente que por sí solo mide 4 puntos de intención de voto. 

"El presidente estaba en un espacio político, fue jefe de campaña de un espacio que sacó 4 puntos en la elección de la provincia de Buenos Aires", sentenció el jefe de La Cámpora en marzo pasado. Es que el kirchnerismo no sólo considera un error táctico que el presidente busque la reelección con más de 60 por ciento de inflación proyectada para este año, similar al cometido por Mauricio Macri cuando en 2019 intentó ser reelegido sin éxito, sino que interpretan como una traición que el presidente no consulte con Cristina Fernández de Kirchner la estrategia electoral del año próximo así como otros temas centrales de la gestión, incluida la conformación del Gabinete nacional.

El 11 de mayo, en el inicio de la gira por Europa, Alberto Fernández confirmó en una entrevista con RTVE que iría por la reelección. "Definitivamente, definitivamente. Si hay algo que nos pasa a los peronistas es que nunca nos damos por vencidos. Nos mataron mil veces, nos persiguieron, nos desaparecieron, nos derrocaron una y otra vez. Nosotros no sabemos de qué se trata eso de bajar los brazos", aseveró en ese momento el jefe de Estado. La declaración volvió a despertar la furia de Cristina Fernández de Kirchner y Alberto se tuvo que desdecir al día siguiente desde París. 

La primera vez que el presidente insinuó que buscaría un nuevo mandato fue 17 de noviembre del año pasado, en ocasión del acto por el Día del Militante, cuando había planteado la necesidad de que el peronismo eligiera a sus próximos candidatos a través de las PASO. Luego, el 8 de marzo de este año, se refirió a su gestión como su "primer mandato", durante un acto en José C. Paz.

Lo cierto es que el Instituto Patria no le allanará el camino a la reelección. Desde el kirchnerismo sacaron a la cancha a más de un pre candidato. Eduardo "Wado" de Pedro gana cada vez más centralidad y este fin de semana en Mendoza pidió ampliar al Frente de Todos y hasta se mostró con figuras del PJ disidente como el salteño Juan Manuel Urtubey. El Ministro del Interior también encabezó su propia gira por Europa e Israel y teje contactos con Estados Unidos. Fue el único exponente de La Cámpora que avaló el acuerdo con el FMI y construye su precandidatura desde la moderación y la gobernabilidad. Pero Cristina Fernández de Kirchner también habilitó a dos gobernadores peronista a empezar a "caminar" hacia 2023. Se trata de Jorge Milton Capitanich (Chaco) y Axel Kicillof, quien a pesar de haber perdido la legislativa 2021 ante Diego Santilli y de tener el Gabinete intervenido por Máximo Kirchner a través de Martín Insaurralde, sigue figurando en el menú del Patria como sucesor de Alberto Fernández.

Pero Cristina Kirchner no ejerce su poder de veto a la reelección de Alberto Fernández a través de "Wado", ni de Capitanich o de Kicillof. La vice amenaza a la Casa Rosada directamente con ser ella la candidata para la PASO en caso de que el presidente tan sólo sugiera la posibilidad de presentarse a un nuevo mandato. Ya reflotó el sello Unidad Ciudadana y está expectante con la candidatura de Lula de Silva en Brasil que desafía la continuidad de Jair Bolsonaro. La posibilidad de que la expresidenta se presente a competir con Alberto en la PASO del año próximo es una jugada de ajedrez para forzar al presidente a buscar un sucesor y no intentar la reelección. 

Alberto Fernandez

A la tensión económica que parte al Frente de Todos, ahora se suma este nuevo capítulo de la crisis política interna. Guzmán sigue apuntado por el kirchnerismo desde que firmó el acuerdo con el FMI y produjo la renuncia de Máximo Kirchner a la jefatura del bloque del Frente de Todos en Diputados. La interna se volvió a disparar a partir de la política de reducción de subsidios energéticos y la semana pasada, en la reunión de Gabinete, el Ministro de Economía chocó con el massista Alexis Guerrera por la quita de subsidios al transporte en el interior del país. El roce se suma al pedido explícito que le realizó Sergio Massa, el otro socio mayoritario del FdT, para que el Ministro de Economía apure la suba del mínimo no imponible en ganancias luego de los acuerdos paritarios.

Alberto Fernández viene de sufrir el vacío del kirchnerismo y de la liga de gobernadores luego del fallido acto de apoyo que la Uocra montó el viernes pasado en Esteban Echeverría. No estuvieron ni los ministros alineados con Cristina Fernández de Kirchner ni Kicillof como gobernador bonaerense ni Máximo Kirchner. Para evitar un vacío de poder y que el presidente llegue con sostén político al año próximo en el Frente de Todos apuran la conformación de una mesa institucional, con representación de los distintos sectores, para blindar la gobernabilidad y crear un espacio de debate donde las corrientes internas puedan explorar un acuerdo sobre la sucesión de Alberto.

El diagnóstico del kirchnerismo es tajante: Alberto padece una crisis irreversible de pérdida de poder y apoyo popular similar q la que atravesó Macri en 2019 cuando intentó ir por la reelección y dejó a Cambiemos fuera del poder. Por ahora la única certeza es el veto de Cristina Fernández de Kirchner a la reelección de su compañero de fórmula.

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