Correo Argentino

Los 10 mejores discos de Charly García según Pasado Perfecto Radio

Celebrando su cumpleaños 75, aquí un humilde ejercicio de desmenuzar su discografía solista.

23/10/2026

Charly García, uno de los artistas más brillantes, irreverentes y visionarios que dio nuestro rock nacional, cumple hoy 75 años. Con más de cinco décadas de trayectoria, entre subidas y caídas, su nombre sigue siendo sinónimo de vanguardia artística, talento desbordante e identidad nacional.

En los 80’s,Charly se lanzó como solista y desplegó una seguidilla de discos que redefinieron su carrera. De Yendo de la cama al living (1982) a Clics modernos (1983), pasando por Parte de la religión (1987) y Filosofía barata y zapatos de goma (1990), su obra se convirtió en un espejo de la Argentina contradictoria, luminosa, herida y genial.

A continuación, enumeramos sus 10 mejores discos como solista.

10 – Rock and Roll YO

Tras la muerte de Maria Gabriela Epumer, Charly editó el disco más desprolijo, agresivo y abiertamente sucio de su carrera, un álbum que frecuentemente lo hace sonar desquiciado. Grabado en su mayoría con músicos chilenos, ‘Rock And Roll Yo’ reconfigura la filosofía ‘Say No More’ bajo la lógica del punk y el rock de garage, privilegiando energía propulsiva y espontánea por sobre fineza melódica. Enérgico como rara vez se le escucharía en el futuro, el disco está lleno de momentos de bravura musical, a pesar de eso, ‘Rock And Roll Yo’ cuenta con ‘Asesíname’, uno de los momentos más dolorosamente bellos en la carrera de Charly y a la altura de sus mejores baladas.

09 – Influencia

La mayor provocación de Charly en el nuevo siglo fue publicar ‘Influencia’, un disco lleno de melodías irresistibles, coros memorables, e incluso covers que desafían a los originales. ‘Tu Vicio’ y ‘I’m Not In Love’ son neoclásicos dentro de su repertorio, e incluso hay tiempo de adaptar un viejo himno de Serú Girán en la nueva encarnación de ‘Encuentro Con El Diablo’. De cierta manera, la tendencia que adopta Charly aquí de repetir canciones dentro de un mismo álbum es la extensión lógica del viaje que inició en ‘La Hija De La Lágrima (1994): Discos que funcionan como una pieza musical continua, casi como un musical, con motivos recurrentes e intertextualidad con otras obras. Es además el último disco que alcanzó a grabar con María Gabriela Epumer, la guitarrista y asociada con la que venía trabajando desde ‘La Hija De La Lágrima’ y que se había convertido en su compañera musical más fundamental. Epumer falleció inesperadamente 1 año después producto de un mal diagnosticado edema pulmonar, una tragedia que marcó toda la obra posterior de Charly. ‘Influencia’, pese a sus excentricidades sin duda es su álbum más consistente del siglo XXI.

08 – Say No More

Debió haber parecido que Charly García cometía suicidio artístico en 1997. Tras el éxito de su vuelta celebratoria con ‘MTV Unplugged’, García decidió editar su trabajo más inaccesible hasta la fecha. Pasan varios minutos antes de que el collage sonoro de ‘Estaba En Llamas Cuando Me Acosté’ se asemeje a cualquier cosa parecida a la estructura de una canción convencional, y aún así nunca toma la forma de nada reconocible en la discografía anterior de Charly. Es esa la gran fortaleza de ‘Say No More’, un álbum que, incluso en sus pasajes de dulzura e intimidad, te desorienta con una energía esquizofrénica e impredecible, malabareando elementos disparejos y opuestos en canciones que nunca se comportan como esperarías. El álbum daría inicio a la etapa más polémica del músico, en donde su gusto por provocar a veces opacaría su talento musical, pero sigue siendo una de las reinvenciones más corajudas en la historia del Rock Nacional.

07 – Cómo Conseguir Chicas

Este es un disco conformado principalmente por composiciones descartadas de otros discos, de alguna forma funciona como un álbum coherente y uno de los mejores de su trayectoria. Más muscular y afilado que su antecesor, ‘Parte De La Religión’, pero igual de elegante y refinado, ‘Cómo Conseguir Chicas’ incluye algunas de las composiciones más perdurables del hombre, tal como la violenta ‘No Toquen’, la misteriosa y nostálgica ‘No Me Verás En El Subte’, y, por supuesto, la eterna ‘Fanky’ y su ritmo contagioso y desafiante. La única razón por la que no está en el podio en esta lista, es porque Charly es demasiado genio.

06 – Filosofía Barata y Zapatos de Goma

El disco que cierra la ‘primera etapa’ de la carrera solista de Charly, esa en donde redefinió el rock argentino con una mezcla entre impulsos clásicos, instintos pop y canciones inapelables. Por un lado es García presentado de forma más desnuda, lamiéndose las heridas de su divorcio con ”Zoca”, su musa durante más de una década. Por otro lado, es la primera vez en que se puede escuchar a Charly un tanto confundido, con algunas melodías y coros que no logran conectar del todo. Sin embargo, los puntos altos son algunos de los mejores momentos de su carrera, incluyendo la devastadora ‘De Mí’, el tema titular, la fantástica ‘Me Siento Mucho Mejor’, el vigor de ‘Reloj De Plastilina’ y, por supuesto, la mágnifica versión de cierre del Himno Nacional Argentino.

05 – La Hija de la Lágrima

Una ópera rock con numerosos pasajes instrumentales, una duración extendida y algunas de sus composiciones más expresionistas y experimentales. ‘La Hija De La Lágrima’ es cómo sonaba Charly García a rienda suelta, sin pretensiones más allá de seguir su propia musa a donde sea que lo llevara. Aquí revive las tendencias progresivas de La Máquina de Hacer Pájaros y Serú Girán, pero reconfigurada al sonido paranoico, espacioso e impredecible que definiría el resto de su obra en los 90s. ‘Víctima’ es capaz de ponerte los pelos de punta, ‘La Sal No Sala’ es el Charly más nihilista y ‘Chipi Chipi’ es quizás la canción pop más redonda que haya escrito. Baladas como ‘Love Is Love’ y ‘Kurosawa’ son conmovedoras y llenas de ideas. Las instrumentales son atmosféricas y cinematográficas, dando la genuina sensación de que escuchar ‘La Hija De La Lágrima’ es un viaje de actos e interludios. ‘La Hija De La Lágrima’ es el quiebre en la carrera solista de Charly, el puente entre el pop directo de sus inicios con las composiciones más abiertas que le seguirían.

04 – Yendo de la Cama al Living

Contrario a la grandilocuencia de Serú Girán y La Máquina De Hacer Pájaros, el debut solista de Charly García es desafiante en su minimalismo. Aprovechando que por fin grababa bajo su propio nombre, el músico optó por registrar la mayoría del disco en soledad, interpretando el 99% de los sonidos que se oyen. Algunas canciones eran vestigios de Serú, pero ‘Yendo De La Cama Al Living’ plantea de inmediato una identidad propia para el Charly solista, una mezcla entre paranoia, ironía, honestidad profunda, contingencia y lengua ácida que lo marcarían por el resto de su carrera. Algunos temas, como ‘Superhéroes’ e ‘Inconsciente Colectivo’, se mantienen como los puntos altos de toda su discografía.

03 – Parte de la Religión

El disco pop de Charly y uno de los mejores de su época. ‘Parte De La Religión’ está a la altura de lo que hacían actos como Peter Gabriel, Kate Bush y Talk Talk en esa misma era: Elevar la música de sintetizadores a nuevos niveles de ambición artística. Algunos podrán encontrar que su sonido sintético es un tanto inerte, pero Charly hace sonar estos arreglos como genuinas orquestas digitales en canciones como ‘Adela En El Carrusel’, ‘El Karma De Vivir Al Sur’ y el tema que le da título al álbum. También incluye una avalancha de sus mejores composiciones: Es casi burlesco meter ‘Buscando Un Símbolo De Paz’, ‘No Voy En Tren’ y la colaboración con Luis Alberto Spinetta ‘Rezo Por Vos’ en un mismo disco, pero esa era más o menos la lógica de Charly en los 80s: Puro oro en cada canción.

02 – Piano Bar

Si sus dos primeros esfuerzos solistas habían sido ejercicios minimalistas, ‘Piano Bar’ abrió las puertas a la colaboración. Armando una banda de talentos sobrehumanos que incluía a Willy Iturri en la batería y a un joven Fito Páez en los teclados, Charly despachó su colección de canciones más expresiva y precisa. Ninguna nota está de más, cada momento es memorable y todas las composiciones apuntan directamente al corazón. Si ‘Clics Modernos’ es el álbum de dictadura de Charly García, ‘Piano Bar’ es su declaración ambivalente hacia la democracia, interrogando su lugar en una sociedad argentina post-traumática, post-dictadura, post-Malvinas. Algunos dirían que ‘Piano Bar’ es el mejor, y tendrían razón.

01 – Clics Modernos

Excepto que es difícil argumentar contra ‘Clics Modernos’. Nuestro país salía de una sanguinaria dictadura militar y Charly García viajaba a Nueva York con la intención de hacer una declaración definitiva. Casi por cosas del destino conoce a Joe Blaney, ingeniero en sonido que había grabado con The Clash y Prince, y con quien estableció una conexión mental que se extendería por 15 años. Tuvo la fortuna de que su viejo compañero de Serú Girán, Pedro Aznar, también estaba en la Gran Manzana por ese período. Entre los tres cranearon una obra maestra del rock latinoamericano: Un disco claustrofóbico y melancólico, brillante y ácido, triunfante y profundamente triste. Es el sonido de un Charly paradójico, quizás en uno de sus mejores momentos personales y artísticos. Cada canción es una obra maestra con los ingredientes justos: El piano virtuoso de Charly, el bajo líquido de Aznar, una que otra guitarra rimbombante y una máquina de batería marcando el pulso. Con esa pequeña fórmula se termina haciendo magia, una colección de canciones fundamentales para todo el continente.  Así de genial es ‘Clics Modernos’. Así de genial es Charly García. Entonces que sean otros 75 años más.