Policías habrían practicado la simulación de un empalamiento con un joven

Un joven que compró un celular usado que había sido robado, denunció gravísimas torturas en Tinogasta.

Un joven de 20 años denunció a dos policías de la Comisaría local por presuntos apremios ilegales. La supuesta golpiza se habría realizado el viernes último en el marco de la investigación por el robo de un celular y de una moto. El fiscal Luis Jorge Barros Risatti de la Quinta Circunscripción Judicial con asiento en Tinogasta está a cargo de la investigación.

El joven fue sindicado por los presuntos delitos contra la propiedad el jueves pasado. Al día siguiente, personal policial a cargo de la investigación pertinente lo habría golpeado. El joven, sindicado por estos hechos, fue detenido el sábado y ayer fue indagado por ambos robos, por el fiscal Barros Risatti. En la audiencia indagatoria, el acusado -asesorado por el abogado Julián Quintar– se abstuvo de declarar. Finalizado este proceso, denunció a los dos policías por “apremios ilegales”.

“Cuando lo abordó la Policía el viernes a la mañana, él entregó inmediatamente el aparato y aunque dijo que no tuvo intervención en el robo, que él sólo lo compró, en el acto lo golpearon allí. Hay dos policías que son históricos golpeadores, los dos de apellido Carrizo y esto lo saben los funcionarios”, acusó el abogado Julián Quintar.

Agarraron a este muchacho, lo golpearon y le desfiguraron la cara. Al verlo yo el sábado, frente a los mismos policías, me dijo ‘me han golpeado tanto que yo pensaba que me moría. Me golpearon en la cara, en el estómago, en el abdomen, en todo el cuerpo. Me hicieron arrodillar y no podía hacer nada porque estaba esposado. Después me agarraron la cabeza y me la metieron en un tacho con agua y pensaba que me moría. No me querían soltar. No me secaron bien y me tiraron en un calabozo sucio’”, contó Quintar.

En la continuidad del relato, el abogado indicó que “le colocaron una bolsa de nylon en la cabeza, lo que se denomina vulgarmente ‘submarino seco’”.

A su vez, detalló que estos efectivos policiales practicaron la simulación de un empalamiento con el joven. De acuerdo al relato del letrado, los policías le aseguraron que le iban a introducir un palo en el ano y lo colocaron de espaldas, indefenso, para que piense que esa vejación ocurriría.

Esto es gravísimo, por más que haya sido un simulacro. Es como si le gatillaran a alguien una pistola en la cabeza. Él pensaba que lo iban a empalar y matar. Todos esos tormentos que ha recibido este muchacho son gravísimos, estos policías van a matar a alguien y lo van a hacer pasar como que se colgó”.

Finalmente, el letrado dijo que “estos apremios ilegales se están cometiendo en Tinogasta. Se tiene que mandar una intervención”, consideró el abogado que ejerce la defensa del joven acusado del robo del celular, quien agregó que ya fue efectuada la denuncia penal correspondiente.

Elesquiú

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