Música, disfraces y regalos navideños para niños del Garrahan

Detrás de los barbijos se adivinaron las sonrisas y los brazos en alto se agitaron cuando la Bersuit Vergarabat cantó sus clásicos para agasajar a los niños internados en el hospital pediátrico, durante la sexta edición de la Caravana Navideña.

El público infantil se ubicó en uno de los estacionamientos del hospital, rodeado de personajes: payasos, hombres araña, blancanieves, shreks, hadas, piratas y los infaltables papás Noel, recreados con esmero por personal de las distintas áreas que soportó estoicamente el calor que generaban cientos de alegres personas que participaron del encuentro musical, para luego recorrer cada sala con regalos para los niños internados.

“Cada regalo es nuevo, personalizado, teniendo en cuenta la edad, la patología y lo que le gusta a cada chico. Agradecemos al personal que envuelve cada obsequio”, destacó Silvia Pietanesi, encargada de la Oficina de Representante del Paciente del Garrahan.

Hace seis años surgió esta actividad que involucra a profesionales de la salud, personal administrativo, técnico y de mantenimiento con el objetivo de generar, con la excusa de la próxima Navidad, un espacio de encuentro porque “recuperar la salud también implica alegría”, afirmó la impulsora de la Caravana.

Nahuel, subido a los hombros de un ‘duende’, agitó sus brazos mientras en el escenario sonaba ‘Yo tomo’, uno de los ritmos cumbieros de La Bersuit.

Y más tarde, con una sonrisa plena, abrazó la pelota de Boca Juniors que le obsequiaron médicos y enfermeros disfrazados, se sacó ‘selfies’ con ellos y también los fotografió.

Desde las habitaciones, los pequeños pacientes miraban con asombro y ansiedad a los personajes que iban sacando paquetes coloridos de sus bolsas, y sus rostros agotados por los tratamientos médicos se transformaron con sonrisas contagiosas y emotivas.

“En este lugar de dolor, podemos compartir alegría. Este momento es único”, valoró desde el escenario Ricky Pashkus, coreógrafo y director que bailó junto a estudiantes de su escuela y a integrantes de Alegría Intensiva, la ONG de payasos del hospital.

Mientras, en uno de los pasillos, las camillas que transportan pacientes se convirtieron por un momento en transporte de juguetes y un grupo de “corsarios” las usó para hacer una parodia del film ‘Piratas del Caribe’, ante niñas y niños asombrados que pidieron sacarse fotos con ellos.
“Estamos emocionados. Venimos a devolver un poquito, nada más que un poquito, de todo lo que ustedes hacen”, dijo Carlos Martín, baterista de La Bersuit, para luego cantar “Cuatro Vientos” a coro con el público.

La fiesta “también permite valorar el trabajo conjunto, conectar a personas de todo el hospital”, resaltó Pietanesi.

El clima de fiesta en el Garrahan siguió toda la tarde con #BailemosTodos, una iniciativa de Red Solidaria que, a través de la música genera conciencia sobre distintas temáticas.

En el caso de la actividad en el hospital, con la excusa de bailar se enseñó a los participantes la técnica de reanimación cardiopulmonar (RCP) en niños y adultos, auspiciada por la Fundación Pediátrica Argentina (Fupea).

La fiesta comenzó con música y colores luego del mediodía y concluyó al atardecer con Los Auténticos Decadentes, que hicieron bailar y cantar a chicos y grandes.


 

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