La industria textil sufrió subas de casi un 600% en la energía

Algunas fábricas pagan más de $5.600.000 por mes. El costo del servicio subió en diez oportunidades en ese período.

El costo del servicio de energía en los últimos años afectó no solo a los usuarios comunes, sino también a los grandes usuarios, que lo señalan como uno de los factores que llevó a que la industria textil atraviese por un complejo panorama.

El llamado “sinceramiento tarifario” aplicado por el Gobierno nacional, llevó a que algunas industrias en Catamarca hoy paguen, más de $5.600.000 por mes de energía y sin dudas, junto a la recesión que afronta el país complotan en una precaria situación que termina afectando la generación de empleo, tal como viene sucediendo en los últimos meses.

De acuerdo a datos recogidos por diario El Ancasti de la ciudad capitla, y tomando como referencia una fábrica textil ubicada en la zona industrial de El  Pantanillo, se pudo comprobar que en el transcurso de 3 años prácticamente se sextuplicaron los montos que se abonan por el servicio de energía.

Tomando como referencia a una industria que en el mes de agosto de 2015 consumía unos 173.558 megavatios y abonaba la suma de $963.023 en forma mensual;  en el mismo mes de 2018 pagó nada menos que $.5.676.955, marcando un salto promedio de casi un 600% en solo tres años.

Si bien en el periodo analizado la planta refleja tramos con mayor  consumo, éste no fue correlativo al aumento en el valor de la energía, que escaló de una manera más veloz, en tanto que cuando bajó nuevamente su consumo, el valor de la energía siguió en ascenso producto de nuevas subas tarifarias.

En agosto de 2016, la firma mantuvo un consumo similar al de 2015, registrando el uso de alrededor de 174.282  megavatios, pero durante ese período se registraron montos ya más elevados producto de los primeros aumentos aplicados por el gobierno de Mauricio Macri en enero y abril de 2016,  que elevaron la factura a $2.940.627: un aumento promedio del 300%.

En el mismo mes, pero de 2017 el consumo de la planta se triplicó, en relación al consumo de 2015, ascendiendo a 547.770 megavatios,  pero el valor que tuvo que abonar por el servicio volvió a incrementarse pasando de $2.940.627 a $3.872.365, elevando en más de un $1.000.000.

Continuando con la misma planta de referencia, durante el 2018, el consumo energético dio un giro y descendió considerablemente a 260.688 megavatios en el mes de agosto.

Sin embargo, los valores del servicio volvieron a tener un considerable incremento, pasando de $3.872.365 a $5.676.955, casi dos millones más, por un menor consumo.

Los montos corresponden solo a un ejemplo local, pero que se traduce al resto de las industrias, que también se vienen viendo golpeadas por un alto costo del servicio.

De 2015 a la fecha el valor de la energía subió diez veces, dando saltos extraordinarios en 2016.

Solo este año el servicio ya aumento cuatro veces, en enero, febrero, julio y agosto. Por lo que las facturas de este mes ya llegaron con la última actualización tarifaria, autorizada por el Gobierno nacional, en conjunto con un aumento en el servicio de gas.

Mientras que para los usuarios comunes el último incremento fue de un 35%, los grandes usuarios que reúnen comercios, fabricas y demás afrontaron una suba del 45%.

Desde hace tiempo, en el sector industrial vienen marcando a los altos costos de la energía como uno de los principales factores que afecta la rentabilidad y en consecuencia la actividad.

La EC SAPEM defendió en reiteradas oportunidades que el aumento más significativo se aplicó en el valor de la energía, que es el que fija Nación y al que se suman los impuestos, en tanto que aseguró que el porcentual que recibe la Provincia es mucho menor y corresponde solo al VAD (Valor Agregado de Distribución).

En abril de este año la Asociación Obrera Textil (AOT), había alertado sobre el impacto del costo del servicio en la industria y había calificado las subas como “una locura”. “Por ejemplo, Algodonera del Valle estaba pagando prácticamente 2 millones y medio de pesos por mes de energía, pero este mes pagó cinco millones y medio, es una locura. Para nosotros es una bestialidad, ponen en riesgo la industria”, había reclamado Jorge González, titular de la AOT, cuando aún la situación no hacía suponer que luego éste y el resto de factores económicos generarían más de 300 despidos en la industria textil en Catamarca.

Desde las pymes y el sector comercial también responsabilizan al elevado costo de los servicios -principalmente de la energía- por la compleja situación que atraviesan, a la que se suma sin dudas a la disminución en las ventas, la suba del dólar y varios factores que han socavado también la actividad.

Desde varios sectores vienen insistiendo en la necesidad de medidas directas que permitan un oxígeno, pero el sinceramiento que promulga el Gobierno nacional no se detiene.

Elancasti

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