Infiltrados interrumpió el partido de Francia y Croacia

Los manifestantes burlaron las férreas medidas de seguridad de la organización de la Copa del Mundo.

Si hay algo que no se puede criticar en el Mundial es la seguridad. Desde Rusia siempre garantizaron que las canchas, las calles y los protagonistas iban a tener un control policial nunca visto. Sin embargo, en el último partido algo falló.

Mientras se jugaba el segundo tiempo de la final entre la Selección de Croacia y la Selección de Francia, un grupo de personas entró a la cancha ante la atónita mirada de los jugadores y el referí. Rápidamente la seguridad del estadio los detuvo, pero el partido estuvo suspendido por algunos minutos.

El grupo de activistas y música punk de Rusia, Pussy Riot, se atribuyó el domingo la responsabilidad por la invasion de cancha que realizaron cuatro personas.

Los cuatro manifestantes ingresaron a la cancha de manera simultánea, vestidas con lo que parecían uniformes policiales antiguos, y fueron derribadas por personal de seguridad.

Pussy Riot afirmó que había organizado la invasión, y emitió en Twitter una lista de exigencias al gobierno ruso, incluida la de liberar a los presos políticos, poner fin a los «arrestos ilegales durante las protestas», y «permitir la competencia política en el país».

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