Según un análisis elaborado por la consultora Equilibra en base a datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos y estimaciones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, el Producto Bruto Geográfico (PBG) de Catamarca creció un 2,7% entre 2022 y 2025, impulsado principalmente por la expansión de la actividad minera y, en especial, por el desarrollo del litio. Razón por la cual nuestra provincia se ubicó entre las pocas provincias argentinas que lograron mejorar su actividad económica en los últimos tres años, en un contexto nacional marcado por fuertes desigualdades sectoriales y regionales. El informe remarca que durante la actual gestión nacional el crecimiento económico estuvo sostenido por sectores intensivos en capital, como la minería y la energía, mientras que actividades vinculadas al mercado interno, como la industria, el comercio y la construcción, registraron retrocesos significativos. Neuquén fue la única que arrojó un crecimiento considerable en su actividad económica (+31,7%) durante el período en cuestión. El motor de este avance es claro: la pujante producción no convencional en Vaca Muerta, que no cesa de atraer inversiones y de aportarle divisas al país. Otra de las provincias beneficiadas por el cambio de paradigma en la producción energética de esta zona del país fue Río Negro (+2,4%). Dentro de este grupo también se encontraron dos de las principales provincias mineras del país, Catamarca (+2,7%) y San Juan (+0,9%). En el primer caso se destaca la emergencia del litio como recurso estrella, mientras que en el caso del distrito cuyano la especialización es en oro. El segundo distrito de mayor crecimiento, detrás de Neuquén, fue la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), con un alza del 3,4%. Cabe remarcar que aquí es donde mayor peso tienen las finanzas y los servicios inmobiliarios y profesionales, actividades de buen pasar en los últimos años. Las otras provincias con variaciones positivas fueron Santa Fe (+2,6%), Córdoba (+0,5%) y Mendoza (+2%). En las tres resalta una fuerte presencia de la agroindustria, con relevancia de soja, cereales, lácteos y carnes en las primeras dos, y vinos en la tercera. La mayoría de las provincias sufrió una contracción de la economía En el otro extremo, la provincia más golpeada en estos tres años fue Tierra del Fuego (-13,7%), afectada por la crisis en la industria de la electrónica. Detrás le siguió Formosa (-13%), donde la construcción tiene una mayor participación sobre el PBG. La contracción del comercio también se reflejó a nivel federal, ya que las cuatro provincias donde esta actividad tiene mayor importancia exhibieron un nivel de actividad menor al de 2022. Tales fueron los casos de Santiago del Estero (-12,1%), La Pampa (-0,8%), Corrientes (-0,8%) y Entre Ríos (-0,6%). Entre las perjudicadas también destacaron provincias "industriales", como San Luis (-8,7%), La Rioja (-5,2%) o Buenos Aires (-2,5%). Por su parte, Santa Cruz (-1,9%) sufrió la paralización de las obras, así como el declive estructural de la producción convencional de petróleo. El traslado de las operadoras más conocidas en el rubro energético hacia Vaca Muerta implicó un alejamiento de la cuenca San Jorge, que también incluye a Chubut (-1,8%), donde el producto también se redujo en el período de análisis. Las otras cuatro provincias con números "rojos" fueron Chaco (-6%), Misiones (-4,5%), Jujuy (-4,3%) y Tucumán (-3,8%). Las estadísticas oficiales Observatorio de Empleo y Dinámica Empresarial (OEDE) muestran que en todos estos casos la principal pérdida de puestos de trabajo entre 2022 y 2025 estuvo asociada a la construcción; sin embargo, también se observan bajas en la producción textil de Chaco, en la fabricación de madera en Misiones, y en la actividad frutícola de Tucumán y Jujuy, así como también existieron retrocesos en muchos segmentos del sector servicios.