En una noche atravesada por la memoria colectiva y la reivindicación histórica, la ciudad de Fiambalá llevó adelante el acto conmemorativo por el natalicio del ex gobernador de Catamarca, Arnoldo Aníbal Castillo. La ceremonia se realizó en la plazoleta que lleva su nombre, ubicada en el barrio Barrialitos, y reunió a una amplia representación de la dirigencia política local y provincial. El evento fue encabezado por el intendente de Fiambalá, Raúl Úsqueda, acompañado por su gabinete, y contó con la presencia de referentes de distintos niveles institucionales, entre ellos el ex gobernador Oscar Castillo, hijo del homenajeado, así como dirigentes vinculados al radicalismo y autoridades legislativas y municipales. La convocatoria reflejó no solo un reconocimiento a la figura del ex mandatario, sino también la vigencia de su legado en el escenario político actual. El acto congregó a una nutrida nómina de dirigentes y referentes políticos que acompañaron el homenaje. Entre los presentes se destacaron Oscar Castillo, ex gobernador de Catamarca, Luis Fadel, diputado y presidente del Comité Provincia de la UCR, Rondolfo Piñeda, intendente de Ancasti, Rodolfo Santillán, senador provincial, Simón Quintar, ex intendente de Tinogasta, Clara "Joyi" Oliva, dirigente radical, Luis María Lobo Vergara, Yair Ocampo, presidente del comité local y concejales del bloque UCR Fiambalá y numerosos invitados especiales. La presencia de este amplio arco político otorgó al evento una dimensión que trascendió lo estrictamente conmemorativo, posicionándolo también como un espacio de encuentro y articulación. Uno de los momentos más emotivos de la jornada se produjo con la intervención de Oscar Castillo, quien, visiblemente conmovido, agradeció las muestras de afecto hacia la figura de su padre. En su mensaje, destacó el reconocimiento colectivo al legado político y humano de Arnoldo Aníbal Castillo, y puso en valor la figura de "Coco" Quintar como un socio fundamental en la etapa de transformación que ambos protagonizaron. Sus palabras aportaron una dimensión personal al acto, reforzando la conexión entre la memoria familiar y la historia política de la provincia.