El Gobierno nacional acumuló una reducción del gasto público equivalente a USD 67.000 millones en los primeros 26 meses de gestión, según un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF). El estudio calculó el ajuste como la diferencia entre el nivel de gasto que se hubiera registrado si se mantenía la dinámica de 2023 y el efectivamente ejecutado en el período posterior. En ese marco, la reducción total también equivale a 121,8 billones de pesos a valores actualizados. De acuerdo con el análisis, el peso del gasto público primario sobre el Producto Bruto Interno (PBI) cayó significativamente: pasó de representar el 19,5% en 2023 a alrededor del 14,3% en la actualidad, lo que implica un recorte cercano al 26,5%. En términos más amplios, si se suma la reducción en el pago de intereses de deuda, la caída total del gasto alcanza unos 5,7 puntos porcentuales del PBI. A lo largo de los 26 meses, la baja acumulada del gasto llega a 11,1 puntos del producto. El informe también detalla el destino de ese ajuste: el 78% se utilizó para eliminar el déficit fiscal, mientras que una porción menor permitió generar superávit y compensar la caída de otros ingresos del Estado. La reducción del gasto público se consolidó como uno de los pilares centrales del programa económico del Gobierno, que busca alcanzar el equilibrio fiscal mediante una fuerte contracción del gasto y cambios en la estructura de ingresos.